René Escobar: la diferencia entre un jefe y un líder

Si alguien puede hablar sobre las diferencias entre ser jefe y líder, es el exitoso empresario René Escobar, quien nos comparte su punto de vista.

Aunque aparentemente hablamos de lo mismo, en realidad las diferencias entre un líder y un jefe son abismales. Probablemente es porque la sociedad está demasiado acostumbrada a asumir que las personas en puestos de poder dentro de las jerarquías empresariales son ejemplos que hay que seguir, que estos términos son confundidos con frecuencia.

A su vez, las personas en estos puestos piensan que sus estatutos los convierten automáticamente en líderes, por lo que sienten merecer respeto simplemente por ocupar una posición superior. Pero nada más equivocado, en los negocios y en la vida, la admiración y el respeto se ganan. La mayoría de las personas no pueden elegir quién es su jefe, pero sí a quién quieren seguir.

René Escobar, jefe y líder

Si hay alguien que ha entendido esta diferencia, sin duda es el empresario y fiscalista René Escobar, quien ha llevado a su empresa a mantenerse dentro de las más prestigiadas de México, no sólo por su estrategia corporativa, sino también por la relación que mantiene con sus empleados y la unidad que fomenta entre ellos. Por eso, hoy nos cuenta sobre las cualidades que una persona en un puesto superior debe tener.

Primeramente, es imprescindible que una persona en un puesto jerárquico cuente con un marco ético y moral bien definido, pues de otro modo no sólo su posición, sino también el trabajo de todas las personas a su cargo pueden peligrar.

Es cierto que mientras más grande es la empresa, más fácil es perder la visión de los objetivos. Es por eso que cada empleado cumple con pequeños objetivos muy específicos dentro de sus tareas diarias, pero también es responsabilidad del jefe asegurarse de que éstas se cumplan. Sin embargo, un líder no sólo hará eso, sino que infundirá a su equipo la motivación necesaria, y reforzará constantemente los objetivos a largo plazo para que todos entinedan que se trata de un bien común.

El líder sabe que con el trabajo en conjunto se llega más rápido a las metas, por lo que se encarga de que los ánimos del equipo no decaigan y atiende sus necesidades. Un simple jefe, tiende a ver su beneficio personal y no se da cuenta de que éste termina si el trabajo de todos los demás falla. Al respecto, el líder conoce a sus empleados y los ve como personas, no como meros elementos de trabajo.

No menos importante es el hecho de que, mientras un jefe manda tareas a su equipo esperando que sus miembros las resuelvan, un líder apoya activamente a su equipo y se siente dispuesto a ayudarlos en lo que sea necesario. De esta manera, la confianza se da a través de un canal de comunicación abierto, generando un mejor ambiente de trabajo y una cercanía entre el equipo y el líder. Al final, el líder sabe que todos son parte de una unidad, y ve a su equipo como iguales.

“Yo quiero que la gente que trabaja conmigo tenga la camiseta bien puesta. Yo siempre estoy dispuesto a apoyarlos, a ver por ellos. Quiero que mis colegas y empleados se sientan cerca de mí; no quiero que me vean como un jefe inalcanzable. Somos familia”, puntualiza René.